La cancha de Independiente, conocida popularmente como el Estadio Libertadores de América - Ricardo Enrique Bochini, se tiñó de caos y violencia. Los incidentes que se desataron anoche durante el partido de fútbol no fueron un episodio de inadaptados, sino una noche oscura que resonará en la historia del fútbol sudamericano. Lo que comenzó como una fiesta deportiva, terminó en escenas de pánico, heridos y decenas de detenidos.

Desde Bragado, Daniel Disanti, un hincha de Independiente que viajó para ver el encuentro, describe la vivencia con la voz entrecortada: “Estaba en la platea, cerca de la mitad de la cancha. La tarde había sido perfecta, el estadio estaba lleno y el equipo jugaba bien. Nadie podía imaginar lo que se vendría".