El pánico se apoderó de la zona cuando una aeronave de fumigación sufrió un incidente, pero la rápida acción de dos ciudadanos se convirtió en la clave para evitar una tragedia.
El bragadense Pablo Mammet, el único ocupante y piloto de la avioneta, fue asistido de inmediato por dos personas que se encontraban en el lugar. Ambos actuaron sin dudar, asistiendo al conductor y logrando sacarlo de la aeronave siniestrada. El hecho ocurrió en un camino entre Olascoaga y el casco urbano de Bragado.

El piloto fue rápidamente trasladado al nosocomio local para recibir atención médica. Afortunadamente, fuentes del hospital indicaron que se encuentra en estado estable y fuera de peligro. En el lugar trabajó arduamente personal de Bomberos para asegurar la zona ante el derrame de combustible.