Jueves, 12 Marzo 2026
Bragado, Buenos Aires   
Política  Martes 27 de Enero del 2026 - 17:54 hs.                1007
  Política   27.01.2026 - 17:54   
SALUD PUBLICA
Autismo: Desde La Libertad Avanza presentan tres proyectos de inclusión en el Concejo Deliberante
Claudia Barrozo, Técnica en Acompañante Terapéutico, se refirió a los alcances de las iniciativas y remarcó la importancia de avanzar hacia una sociedad más informada, empática e inclusiva.




 

La concejal Daniela Monzón (La Libertad Avanza – Bragado) presentó en el Concejo Deliberante un conjunto de tres proyectos orientados a garantizar la inclusión real, la accesibilidad y la participación plena de las personas con autismo, hipersensibilidad sensorial y otras condiciones del neurodesarrollo, abordando la temática de manera transversal en los ámbitos educativo, municipal y cultural del Partido de Bragado.


En ese marco, Claudia Barrozo, Técnica en Acompañante Terapéutico e integrante de La Libertad Avanza en Bragado, se refirió a los alcances de las iniciativas y remarcó la importancia de avanzar hacia una sociedad más informada, empática e inclusiva.


El primero de los proyectos propone la implementación de espacios de regulación sensorial, emocional y de calma en establecimientos educativos públicos y privados, especialmente en los niveles Inicial y Primario. Estos espacios están pensados para prevenir la sobrecarga sensorial y emocional que afecta principalmente a estudiantes neurodivergentes —en particular personas con condición del espectro autista—, aunque también podrán ser utilizados por docentes y trabajadores de la educación. La iniciativa contempla el uso de pictogramas, materiales de autorregulación y zonas de baja estimulación, favoreciendo el bienestar, la permanencia escolar y el fortalecimiento de prácticas pedagógicas inclusivas.


En segundo término, se plantea la creación progresiva de espacios de regulación sensorial en dependencias municipales de uso público, como el Hospital Municipal, el Teatro Constantino y otros espacios de alta concurrencia. El objetivo es garantizar el acceso equitativo a servicios y actividades, evitando barreras sensoriales que generen angustia, ansiedad o desregulación, en consonancia con los principios de accesibilidad universal, diseño inclusivo y adecuación razonable, establecidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.


Finalmente, mediante un proyecto de ordenanza, se propone la provisión obligatoria de kits sensoriales en espacios culturales, musicales y eventos masivos del Partido de Bragado. Estos kits incluirán auriculares reductores de sonido, anteojos con filtro y tarjetas de emociones con pictogramas, permitiendo que niñas, niños, adolescentes y adultos con TEA o hipersensibilidad sensorial puedan participar y disfrutar plenamente de actividades culturales y recreativas, evitando situaciones de exclusión social.


Sala de Regulación Sensorial


Barrozo explicó que una sala de regulación sensorial es un espacio diseñado para favorecer la autorregulación sensorial, emocional y conductual, especialmente útil para personas neurodivergentes (TEA, TDAH, TGD, entre otras). Incluye estímulos controlados, opciones de descanso y herramientas que ayudan a disminuir la sobrecarga.


Asimismo, remarcó que el mayor desafío del autismo no es neurológico sino social, ya que la mayoría de los entornos están pensados para cerebros neurotípicos, y que la falta de información profundiza las barreras de inclusión. Destacó además que estos espacios no solo benefician a personas con autismo, sino también a adultos con crisis de ansiedad, ataques de pánico, fobias o estrés, e incluso a docentes que atraviesan situaciones complejas.


En este sentido, subrayó la importancia de contar con salas de regulación en ámbitos como el Hospital Municipal, donde la aglomeración, los ruidos y el bullicio —especialmente en la guardia pediátrica— suelen dificultar la atención de niños con autismo.


En conjunto, los tres proyectos conforman una política pública integral que busca visibilizar el autismo, reducir barreras invisibles y garantizar derechos, promoviendo una comunidad más accesible, empática e inclusiva, donde la diversidad sensorial y neurológica sea respetada en todos los ámbitos de la vida cotidiana.


Según estimaciones, Bragado cuenta con alrededor de dos mil personas con autismo que poseen el Certificado Único de Discapacidad (CUD), sin que aún se conozca con precisión cuántas personas presentan esta condición y no cuentan con dicho certificado.


Desde una mirada personal, se destaca que la Dirección de Discapacidad tiene un rol clave e indelegable en este proceso, no solo como área técnica sino como garante de derechos. Su intervención permitiría ordenar criterios, acompañar a las familias, capacitar al personal y dar continuidad a políticas públicas que muchas veces dependen únicamente de la buena voluntad individual, logrando que la inclusión se traduzca en acciones concretas, sostenidas y medibles.