En una entrevista reciente, el Secretario de Hacienda de la Municipalidad de Bragado, Juan Manuel Barenghi, brindó un panorama detallado sobre el estado de las arcas municipales y la compleja situación financiera que atraviesa la comuna. El funcionario reveló que la estructura de costos se ha transformado drásticamente debido a la crisis económica, señalando que mientras históricamente el pago de salarios representaba la mitad del presupuesto, hoy esa cifra se ha disparado. Según explicó, la masa salarial consume actualmente cerca del 70% de los recursos totales mensuales, lo que reduce significativamente el margen de maniobra para otros gastos operativos fundamentales como combustibles, insumos hospitalarios y alimentos.
Barenghi vinculó este escenario directamente con una caída abrupta de la coparticipación que llega desde los niveles nacional y provincial. Recordó que durante el 2024 la gestión logró generar un ahorro que permitió financiar obras con recursos propios, como el polideportivo o la compra de maquinaria, pero advirtió que para este 2026 ya no cuentan con ese "colchón" financiero. En este contexto, el funcionario se refirió al fondo de auxilio otorgado por la Provincia de Buenos Aires a través de la ley de endeudamiento. Detalló que Bragado recibirá estos fondos en cuotas, los cuales se utilizarán para calzar el pago de sueldos en los meses más críticos y para sostener proyectos de infraestructura, tras haber firmado un convenio específico para no detener la obra pública.

A pesar de las restricciones, el Secretario destacó que la municipalidad mantiene activos frentes de obra como las 28 cuadras de asfalto programadas, con trabajos avanzados actualmente en el barrio La Unión. También resaltó la mejora en servicios urbanos, mencionando la inversión en el sistema de contenedores y la importancia de que los funcionarios estén presentes en la calle controlando la eficiencia de la recolección.
Finalmente, Barenghi hizo mención a la relación con los proveedores locales, reconociendo que la situación económica general hace que los plazos habituales de pago sean hoy más difíciles de sostener para los comerciantes, quienes acuden al municipio con mayor urgencia ante la parálisis del sector privado.